Gelatina, magnesio, cúrcuma y jengibre, imbatibles para el dolor de rodilla

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Hay estudios científicos que demuestran la eficacia de estos remedios naturales. Fáciles de administrar y económicos, vale la pena probarlos.

De pronto nos ataca el dolor y cada paso se convierte en un problema. Las rodillas nos sostienen silenciosamente durante décadas hasta que un día, comenzamos a prestarles atención. En esos casos, se debe definir la causa del dolor para iniciar un tratamiento, pero además se puede recurrir a los remedios más efectivos de la farmacia natural: gelatina, magnesio, jengibre y cúrcuma.

 

La enfermedad del cartílago 

La rodilla comprende un conjunto de estructuras complejas.

Los huesos están unidos por medio de ligamentos y tendones, mientras el tejido cartilaginoso cubre las articulaciones para favorecer el movimiento. También, la rodilla presenta dos cojinetes llamados meniscos; y bursas o bolsas de líquido, que reducen la fricción y protegen su estructura.

Cuando la artrosis ataca, lo que se ha dañado es el tejido cartilaginoso. Este es un tejido que no posee vasos sanguíneos, nervios ni vasos linfáticos: se rodea de tejido conjuntivo fibroso para mantenerse vivo a través de sus capilares sanguíneos. El cartílago es lo que se desgasta en la superficie de las articulaciones y genera artrosis o degeneración.

Este proceso ocasiona la aparición de fisuras, edema y por último, la destrucción de la estructura de colágeno.

Otros factores que pueden acelerar los mecanismos de degradación del cartílago son el sobrepeso, el uso excesivo de la articulación, inmovilizaciones, cambios metabólicos, edad avanzada, entre otros. El cartílago se puede reblandecer o se puede romper formando desflecamientos, grietas y hasta úlceras, que pueden afectar al hueso que se halla por debajo; o bien liberar fragmentos de cartílago al espacio articular. Así es como el dolor se hace cada vez más notorio, a veces insoportable.

 

Tendinosis, causa habitual de dolor 

 

Los tendones son a menudo los culpables del dolor de rodilla no articular y se deben a razones solucionables. Primero se produce una tendinitis  que se hace crónica de no tener tratamiento y entonces se conoce como tendinosis.  La tendinosis mejora con ejercicios y terapia kinesiológica, así como con gelatina, magnesio y especias. Las causas más frecuentes son:

 

  • Mala alineación del pie, tobillo y pierna, pueden desempeñar un papel clave en la tendinitis. La posición del pie en el suelo, las anomalías en el recorrido de la rótula, la rotación de la tibia y una diferencia de longitud de las piernas pueden provocar aumento, y a menudo, una distribución asimétrica de la carga en el mecanismo del cuádriceps.

 

  • Sobrepeso. Además, el sobrepeso o la obesidad aumenta el estrés sobre el tendón rotuliano, y algunas investigaciones sugieren que el hecho de tener un mayor índice de masa corporal puede aumentar el riesgo de la tendinitis rotuliana.

 

  • Contractura de los músculos de la extremidad inferior. La reducción de la flexibilidad en los músculos del muslo (cuádriceps) y los isquiotibiales, podría aumentar la tensión en el tendón rotuliano. Estos músculos se acortan por el sedentarismo y producen que la cadera tienda hacia delante, generando además aumento de la lordosis  o curva lumbar.

 

Colágeno de primera mano

 

Un remedio de la medicina popular es el primero en la lista: la gelatina. Como contiene colágeno, este alimento es un shock nutritivo para las articulaciones dañadas, los tendones, los ligamentos y los huesos.

Si bien este remedio se utiliza de forma empírica –sin indicaciones médicas – desde hace muchos años, existen estudios científicos que han corroborado que ciertamente disminuye el dolor, en especial en condropatías rotulianas. Se supone que la razón de los beneficios que manifiestan los pacientes es que la gelatina contiene dos aminoácidos llamados prolina y hidroxiprolina cuya función es formar colágeno.

Cuanto antes se empiece el tratamiento mejor y, aunque se necesita un lapso de tres semanas como mínimo y se recomienda hasta 6 meses, son muchos los afectados por dolor de rodilla que en los primeros 7 días ya notan resultados y se pueden disminuir el consumo de analgésicos.

 

Una fórmula sencilla 

 

Estudios realizados en Alemania y República Checa entre 1979 y 1991 que han utilizado dosis mayores a 7 g/día durante periodos entre 3 y 6 meses, han obtenido resultados positivos, en especial en patologías de rodilla y cadera. Estos resultados se dan en pacientes muy jóvenes y tambien en la población geriárica. Incluso, no solo mejoran las rodillas sino además otros problemas articulares, se endentece el curso de la artrosis, disminuye el dolor y con esto la necesidad de remedios. Los tratamientos son de por lo menos un mes, y conviene seguirlos seis meses.

La forma casera de hacer un hidrolizado de gelatina es sencilla. A través de este remedio le aportamos al cuerpo cantidades significativas de prolina y hidroxiprolina, dos aminoácidos esenciales que reparan el tejido conectivo y calman los dolores articulares, óseos y musculares.

Ingredientes: ½ cucharada de gelatina sin sabor (5- 7 g); ½ vaso de agua helada (100 ml); ½ vaso de agua tibia (100 ml). Verter la gelatina sin sabor en un vaso con agua helada y dejarlo reposar toda la noche. A la mañana siguiente, agregar el agua tibia en el preparado y ponerlo al baño María. Cuando se note que la gelatina está disuelta retirar del fuego y esperar unos minutos para consumirla. Se le puede agregar miel, yogur o jugo de fruta. Con el fin de calmar los dolores articulares se recomienda su ingesta durante tres semanas seguidas, en ayunas.

 

 El remedio de fondo 

 

Muchas personas refieren mejoras en su dolor de rodilla, así como en otros dolores y enfermedades variadas, a partir de que empiezan a consumir cloruro de magnesio diariamente. Muchos de los efectos del magnesio favorecen a las rodillas: Relaja los músculos y terminaciones nerviosas, disminuye la rigidez y ayuda a aliviar el dolor.

Se postula que la terapia con cloruro de magnesio debe su eficacia a que repone un mineral esencial, y así toda la química y los procesos electromagnéticos del cuerpo se equilibran por sí mismos.

El magnesio también favorece la dilatación de los bronquios, por lo que al escasear puede empeorar afecciones pulmonares y bronquiales. La mayor parte, un 53% del magnesio que contiene nuestro cuerpo, se halla en los huesos. Y cuando este disminuye la pérdida de masa ósea se acelera.

Se adquiere cloruro de magnesio en polvo en droguerías o farmacias. 33 g alcanzan para preparar la solución para 10 días aproximadamente. Disolver en una jarra de vidrio 33 gramos de cloruro de magnesio, en un litro de agua hervida, fría. Mezclar bien con cuchara de madera. No utilizar elementos plásticos ni metálicos. Es importante que el cloruro de magnesio lo adquiera en grado farmacéutico, con alguna marca que certifique su calidad.
Dosis recomendada: Una copita tamaño licor, o un vasito tamaño “ shot” como los de tequila, teniendo en cuenta la edad.De los 40 a los 55 años: Media dosis por día, por la mañana. De los 56 a los 70 años: Una dosis por día, por la mañana. De los 71 en adelante: Dos dosis por día, una por la mañana y otra por la noche.

Si tiene ciática, artrosis avanzada de columna, cálculos renales o agotamiento nervioso: comience tomando dos dosis por día.

Las personas que viven en la ciudad, con alimentación de baja calidad, con productos enlatados y abundantes en químicos, deben consumir a partir de los 40 años una dosis diaria. Para las personas que se alimentan con una dieta rica en productos naturales, del campo la dosis es a los 40, media dosis.