La conducción del kirchnerismo y el futuro del PJ

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El colectivo K en Entre Ríos no tiene quien los conduzca. El peronismo, entre las elecciones de octubre y el día después. La idea de Bordet de construir un espacio propio. La convocatoria para el próximo sábado.

Hay una porción del electorado peronista que es difícil de medir, pero que claramente está latente. Es el kirchnerismo. La única muestra, en términos electorales, serían los 60 mil votos que sacaron Jorge Barreto y Claudia Vallori. El primero etiquetó su propuesta con el nombre de “Unión Ciudadana”. La segunda con “La Patria es el otro”.

Son los menos en el peronismo, pero sucede que no son todos peronistas. El kirchnerismo es un colectivo de partidos, organizaciones sociales, universitarios y gente de a pie, generalmente vinculado a la cultura que se expresa como una minoría intensa. Todos estos actores se han visto las caras en la Marcha de Antorchas, el 24 de marzo; y en la movilización por Santiago Maldonado. Por fuera de las estructuras como el PCCE, el PC y CTA (Agmer y ATE), el kirchnerismo tiene también una pata en el seno del PJ. Hay diputados, senadores, gremialistas y hasta un intendente como Martín Piaggio que públicamente se identifican con Cristina Kirchner. ¿Quién va a conducir todo eso?

La semana pasada hubo dos fotos. Una de ellas mostró a Gustavo Bordet entregándole el atributo de mando a Jorge Busti. Estaba allí la vieja guardia del ex mandatario. Algunos interpretaron ese acto como una provocación a Sergio Urribarri, con quien las cosas no están nada bien. Sin embargo, otros tantos vieron – con cierta malicia – “la jubilación” de Busti.

Horas antes de la jornada solemne, Urribarri homenajeó a la periodista Stella Calloni, quien luego disertó en la Facultad de Trabajo Social, donde gobierna el kirchnerismo. La política es semiótica.

Buena parte del peronismo pregunta cuál sería la idea para las elecciones de octubre. ¿Jugar a todo o nada; trabajar para amortiguar el golpe de una polarización inminente que dejaría a Somos Entre Ríos en segundo lugar, o dejar pasar y el lunes siguiente barajar y dar de nuevo? Se han hecho encuentros, algunos de ellos con marcadas ausencias. En la reunión de intendentes de la semana pasada no estuvieron Enrique Cresto, Claudia Monjo, Eduardo Lauritto y Piaggio. Éste último las preguntas y sus posiciones las dijo en una entrevista. Explicitar lo que piensa no le trajo retribuciones electorales, pero despierta inquietudes en el colectivo K.

Adán Bahl, por caso, dijo que “es el Gobernador el que conduce la campaña”. Cualquier cosa pregúntele a Bordet, sería el mensaje del vicegobernador a quienes están enojados o desorientados.

El comando de campaña de Somos Entre Ríos convocó para el sábado en el club Huracán, en Villaguay. Será “un gran acto militante” promete la invitación. Una foto sin los precandidatos de las PASO dejaría al peronismo en desventaja con los radicales, que este fin de semana hicieron lucir la unidad.

En el campamento de Bordet piensan que tras las elecciones comienza otra historia: la construcción de un espacio propio de cara al 2019. La imagen del Gobernador y el poder que le otorga la estructura del Estado, que le permite incluso adelantar una elección, no tendría por qué menguar sus intenciones de repetir tras una derrota.

El peronismo dejó de ser una máquina electoral. En 2015 perdió alrededor de 30 intendencias y en agostó la oposición le asestó otra derrota. Este proceso de amarguras para el PJ hace pensar en algunos dirigentes que se debe reconstruir el ámbito de discusión política. La Ley Castrillón pulverizó el debate político y dejó en manos del mandatario de turno el armado de la listas. Quien quería pelear lo podía hacer, pero con escasas posibilidades. Precandidatos a intendentes, hace dos años, se les negó pegar boleta con los cuerpos provincial y nacional.

La Ley Castrillón contribuyó a la pereza de los legisladores en trabajar sus territorios. También fue determinante la atomización del peronismo en términos de debate interno. La máquina se quedó sin combustible.

Mientras en el PJ se espera una reacción, el colectivo kirchnerista se mueve por la intuición. Hace una semana pidió en la calle por Santiago Maldonado.

Fuente: Página Política