Las 3 plantas de Oriente que salvan el cerebro

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Protegen del deterioro cognitivo y las trombosis;  mejoran los acúfenos, el vértigo, la depresión leve,  la arterioesclerosis y hasta la migraña. Pero además, estudios recientes las recomiendan para frenar el Alzheimer. Son fáciles de conseguir y de usar.

Hoy ya está comprobado que perder funciones cerebrales no es parte del envejecimiento, por lo que hay que ocuparse desde la juventud para ,amtener la mente en forma. Hay 3 plantas que pueden hacer un buen trabajo; el gingko biloba, el ginseng coreano y la centella.

El Ginkgo biloba se considera uno de los remedios de fitoterapia de mayor uso para tratar trastornos asociados a los déficits de circulación sanguínea a nivel cerebral: Se utiliza en pacientes con insuficiencia circulatoria cerebral, cuando se detecta vértigo, acúfenos, problemas de carácter y afectivos. También está indicado en secuelas de accidentes cerebrovasculares y traumatismos del encéfalo y cráneo, cuando hay disminución de la memoria y del estado de alerta y atención.

Pero además, como es un poderoso antioxidante, podría llegar a actuar directamente en lo más profundo de las células desacelerando la progresión del Alzheimer.

Efecto antienvejecimiento 

Un estudio realizado en el año 2012 que fue publicado en International Psychogeriatrics sugiere que el ginkgo biloba podría ralentizar el proceso del envejecimiento dentro de las mitocondrias de las células, lo cual puede afectar la progresión del Alzheimer. Los autores del estudio dijeron: “Un creciente volumen de información confirma que el extracto de ginkgo biloba reduce el estrés oxidativo y mejora la respiración mitocondrial, por lo tanto, puede ser útil para prevenir o ralentizar la progresión del Alzheimer”.

Otras investigaciones han sugerido que el efecto antienvejecimiento mitocondrial del ginkgo biloba no se limita sólo a las neuronas sino que también se extiende a las plaquetas en la sangre, células endoteliales, fibroblastos, y a las células del corazón y del hígado.

En los estudios que se hicieron con esta planta se concluye que estas propiedades del extracto de la hoja del Ginkgo se deben a su acción antioxidante, antiagregante plaquetario (previene coágulos), antihipóxico ( previene la falta de oxigenación de las células) y a sus efectos positivos sobre la microcirculación, por los flavonoides y los terpenoides que contiene.

 

Todos estos síntomas con una sola planta 

El dolor que impide la marcha y la pesadez de piernas provocado por una deficiencia en el flujo circulatorio de las extremidades inferiores conocido como claudicación intermitente, que padecen muchas personas, sobre todo en la madurez y la vejez -pero que también se da en personas obesas, sedentarias o con trastornos de la circulación sanguínea- puede resultar muy limitante y generar mucha desazón y malestar a quien lo padece. Exige consulta médica porque indica una falta de riego sanguíneo en las piernas, de origen probablemente arterial. El Ginkgo se ha demostrado eficaz para aliviar sus síntomas y reducir las molestias cuando se toma en tratamientos prolongados y sistemáticos.

Las sensaciones de vértigo, mareos ocasionales y episodios de migraña, vinculados con una disminución del riego sanguíneo a nivel cerebral, pueden también ser combatidos con tratamientos a base de Ginkgo biloba.

Se ha indicado para la prevención   de tromboembolias, arteriosclerosis y derrames cerebrales, por tener efectos vasodilatadores y antioxidantes, que actúan sobre el mecanismo vascular. Puede constituir una gran ayuda para facilitar la recuperación a personas que han padecido este tipo de accidentes vasculares.

Puede ayudar a potenciar la memoria y la capacidad de concentración. Los extractos de esta planta pueden llegar a mejorar hasta en un 9% el riego sanguíneo a nivel cerebral, comparándose en eficacia con muchos medicamentos que tienen la misma finalidad..

La percepción de timbres o sonidos en los oídos o tinnitus son también tratados con extractos de Ginkgo, sobre todo cuando este trastorno está relacionado con problemas vasculares. El Ginkgo aporta toda la fuerza de su efecto vasodilatador.

Se ha prescrito también para el tratamiento de procesos depresivos no profundos en personas mayores. Estos procesos pueden estar asociados en muchos casos a una insuficiencia cerebral y a una reducción de los receptores de serotonina –un neurotransmisor– en las células nerviosas del cerebro, por ello se considera que el Ginkgo puede ayudar a combatir la depresión cuando existen alteraciones vinculadas al envejecimiento.