Cómo cuidar el busto al hacer deporte

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El deseo de muchas mujeres de tener una delantera voluptuosa puede convertirse en un verdadero problema a la hora de practicar ejercicios físicos, en especial para aquellas que son corredoras.

“La mujer que practica deporte en general, y aún peor la que corre, sufre el rebote de los pechos, el calentamiento de los pezones y el dolor que puede sentir durante la práctica física o después de ella”, explica la doctora Graciela Aguirre, médica cirujana especializada en cirugía estética y reparadora.

Además de estos inconvenientes y dolores, correr sin una adecuada sujeción de las mamas incluso puede conllevar problemas en los ligamentos de Cooper, que son los encargados de la sujeción de las mamas, pudiendo provocar una caída de estos tejidos.

Por otro lado, los deportes de contacto o aquellos que implican impacto, como las artes marciales o el boxeo, también suponen un elevado riesgo para las mamas. Una patada o un golpe seco en un pecho puede generar una lesión funcional.

“A diferencia de otros tejidos u órganos, la mama no posee ligamentos fuertes, hueso u otro sostén que lo mantenga firmemente unido al cuerpo por lo que los efectos de la gravedad y el rebote lo afectan de manera especial”, asegura la doctora Aguirre. Además, al igual que el resto de los tejidos, las mamas se encuentran expuestas a los efectos del envejecimiento que predispone a la perdida de fibras colágenas y la atrofia glandular, entre otros efectos.

Implantes y deportes

La doctora Aguirre asegura que –aun siendo deportistas- las mujeres puede pensar en operarse en la medida de que elijan un volumen pequeño de implante y que utilicen siempre un corpiño deportivo con buena sujeción.

Los implantes mamarios incluso pueden colocarse en quienes realizan deportes a nivel profesional: “En el caso de las mujeres que realizan deportes de alta competencia, como el tenis a nivel competitivo, y que requieren la utilización del manguito rotador del hombro a su máxima expresión, también pueden operarse pero eligiendo la vía y el espacio correspondiente para no dañar ningún músculo involucrado en dicho deporte”, detalla la cirujana.

Cómo elegir un buen corpiño deportivo

Esta prenda debe:

  • Brindar una buena sujeción.
  • Ser de materiales adecuados.
  • Adaptarse al contorno y a la taza del busto. En este sentido, se debe elegir el talle adecuado y un modelo en que la mama quede bien recogida dentro de la copa, sin que sobresalga. El contorno no debe apretar.
  • Los tirantes no deben quedar demasiado apretados ni dejar marcas en el hombro.

Por otra parte, la doctora Aguirre recomienda “no utilizar corpiños con aro metálico, tanto en la vida diaria como durante la práctica deportiva, especialmente aquellos que producen una compresión muy marcada sobre la mama o que elevan demasiado el busto, dado que podrían alterar la circulación de los tejidos”. Estos consejos son válidos tanto para las mujeres de busto pequeño como para aquellas que poseen mamas más voluminosas.

Por otro lado, es importante cambiar de corpiño cuando esté gastado o estirado, ya que esta prenda no cumplirá adecuadamente con su función de proteger y servir de apoyo a las mamas.

A la hora de elegir un buen corpiño es importante también tener en cuenta el impacto del deporte que se va a practicar. Por ejemplo:

  • Bajo impacto: gimnasio, caminata, yoga, pilates.
  • Medio Impacto: spinning, ciclismo, patinaje, caminata rápida, esquí, tenis, jogging.
  • Alto impacto: correr, volleyball, basquet.